23 feb. 2013

¡Gárgolas! [El despertar - 1 ]


Con Gárgolas, Disney pretendió acercarse a un universo más adulto y oscuro y sin saberlo, forjó su mejor serie de animación y uno de los grandes clásicos de la televisión. ¿Te animas a verla, capítulo a capítulo, conmigo? Hoy comentaremos el primer episodio: "El despertar (1)"

...Y la cosa comienza en pleno berenjenal, o lo que a mí me gusta llamar (porque se llama así) "in media res". Una vez más, se está liando parda en la ciudad de Nueva York. Estamos en 1994 y desde la azotea de un rascacielos están cayendo cascotes que como le den a alguien lo dejan listo de papeles. Para ver qué pasa, llega Elisa Maza, una detective con el pelo azul, cazadora roja y pantalones vaqueros elásticos de esos que anuncian en la Teletienda. Elisa se pregunta qué tipo de bestia puede estar echando abajo el edificio, dejando marcas de zarpas en la piedra. Nosotros ya sabemos la respuesta, claro que sí. ¡Por algo la serie se llama GÁRGOLAS! 

Pero antes de seguir, viajamos mil años atrás en el tiempo, hasta la época de las invasiones vikingas en la Inglaterra anglosajona. En el Castillo Wyvern es donde viven las gárgolas en convivencia con los humanos. Bueno, convivir es un decir porque se aprovechan de ellas para defenderse de los ataques enemigos pero luego nunca las invitan a las fiestas, sobre todo porque la Princesa Katherine y su consejero Magus son un poco siesos y no los quieren tener cerca. Las gárgolas no tienen nombre exceptuando al líder, Goliath. El resto son (por ahora) el rojo, el verde, el gordo, el viejo y el perro. También hay una gárgola hembra, "la mano derecha de Goliath" a la que él llama "mi ángel oscuro". Vamos, que están liados.


Goliath mola

Un misterioso encampuchado visita a Hackon, el  jefe de los vikingos para proponerle un trato. ¡Hay un traidor en el castillo! Poco después, el Capitán de la Guardia de Wyvern le dice a las gárgolas que vayan tras los vikingos, a darles la del pulpo. Goliath duda que sea una buena idea porque conllevaría dejar el castillo sin protección. Mientras tanto, en el campamento de refugiados que se encuentra en las cercanías, las gárgolas secundarias se hacen amigas de un niño rubio que se llama Tom. La madre de Tom es muy borde y un poco más y acaba moñéándose con las gárgolas secundarias (que a estas alturas ya nos caen mal. Sólo falta Jar Jar Binks para completar el cupo de personajes repelentes) Goliath teme que en su ausencia sus compañeros no sepan comportarse y les ordena que permanezcan encerrados en la mazmorra donde se incuban los huevos de gárgola. Por algo es el jefe, digo yo.

Al final Goliath no se va solo a darle caña a los vikingos sino que se lleva al viejo. Y resulta que todo era una trampa, los vikingos no están donde se supone que tienen que estar y les pilla la luz del día demasiado lejos. Ah, que es que durante el día las gárgolas son estatuas de piedra y de noche cobran vida, por si alguien no lo había pillado hasta el momento. En fin, que tenemos a Goliath y al viejo en villa a tomar por saco y convertidos en piedra, y a las gárgolas secundarias encerradas en una mazmorra. La única que sigue guardando el castillo, se supone, es la novia de Goliath pero por poco tiempo porque los vikingos atacan el castillo y aprovechando que es de día, se lían a mamporrazos con todas las gárgolas que siguen en pie. Finalmente, se desvela que el traidor del castillo de Wyvern es el Capitán de la Guardia (¿Quién si no?) y captura a la princesa y al Mago Magus (que tiene nombre de mago cutre, para qué nos vamos a engañar) El episodio acaba cuando Goliath y el viejo regresan, ya de noche, al castillo y se lo encuentran todo pata por hombro...¡Y a la novia hecha pedazos! ¡Se avecina el drama!

***
Como introducción a la serie, este episodio funciona a las mil maravillas y nos cuenta, a grandes rasgos, lo que nos espera, una mezcla de Las tortugas ninja, Batman y leyendas anglosajonas varias. Tiene sus ventajas (el tono oscuro, la elaborada historia, la banda sonora) pero también sus desventajas (algunos personajes secundarios enervantes, sobre todo las gárgolas, la animación en algunos momentos...)