16 abr. 2013

Breath of fire V: Dragon Quarter (Segunda Semana)


En apenas quince días, este juego se ha ganado el título de juego más difícil y chungo que he jugado en mi vida. ¡Apenas he avanzado nada! Lo que es peor, lo he tenido que comenzar desde el principio por novena vez. La semana pasada lo dejamos en que había un cíclope que nos tenía ganas, ¿verdad? Pues tras atravesar unas mazmorras bastante jodidas llegamos al dichoso cíclope que como diría Rebeca, es duro de pelar, duro de pelar. Nada más matarlo, y sin posibilidad de guardar la partida ni de comprar botiquines con los que curarnos, aparecen otros dos bichos de los gordos, y una vez que matamos a estos, sus almas se "fusionan" con la del cíclope y éste regresa, con más poderes aún. Telita.
Moribundos tras la pelea, Robbie y sus amigas, la niña-dragón muda y la gatita terrorista, entran en un centro comercial plagado de zombies y atravesándolo, llegan (¡por fin!) a la sede de Trinity. ¿Pensabas que en Trinity la cosa iba a ir mejor? De eso nada, allí se lía parda y un montón de terroristas nos atacarán para acabar con la pobre Nina, que según ellos, es un arma del gobierno (cuando lo único que hace es limpiar el aire, digo yo). El líder de Trinity se pone de nuestra parte y nos da una de las llaves con las que se acceden al mundo exterior. ¡Estamos cerca del final! Ah, no. De eso nada.

Más mazmorras y al final aparece Bosch, que ha sobrevivido a la matanza del almacén y se ha convertido en cyborg. Aunque le damos la del pulpo, no creo que sea la última vez que aparece el mariquita éste.

Y por fin, tras pasar por un sector V.I.P que aún no está tan contaminado, llegamos al ascensor que nos llevará a la cúpula del mundo. Pero antes, nos para los pies "un regente", uno de los tipos chungos que manejan los hilos de esta historia. Es malo, malísimo pero una vez que lo matamos obtenemos otra de las llaves necesarias para "abrir el cielo". Ya tenemos dos. ¿Cuántas serán? Y ahora el drama, para salvar la partida hacen falta unas "fichas de salvar" que ni se compran ni se venden, sino que se encuentran en algunos cofres sorpresa. Bien, voy a grabar y me dice que no tengo fichas. ¡Mierda! Apago la consola cabreado. Me dan ganas de tirar el juego, en serio. GRRRRR!!!!

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